martes, 30 de junio de 2009
Pienso yo mucha veces...
Más que nunca ahí
Tomar el camión, subir, agarrar el cambio, leer sin interrupciones hasta la bajada, bajarse, cruzar la avenida, otras calles, unos ojos, tres pensamientos, un edificio que no habías visto, el tiempo, la mañana, el instante, tú, llegar sin aire, sentarse, mirar, escuchar, enterarse de que todo sigue igual, tres idiotas a la espalda, dos al frente, la mujer de siempre hablando sin parar, el mismo recuerdo de la luz, la luz otra vez, luego la sombra y la mirada de al lado que te confirma que sigues viva, que eres tú más que nunca, ahí, ese día, en esa clase con esa mirada, a solas, sin idiotas, sin la mujer, sin la luz, sin el tiempo: solos al fin. (S)
Recuerdo N: 6 (Respaldando)
sábado, 27 de junio de 2009
Grietas
Juzgo a veces que me gusta sufrir. Pero, francamente, yo preferiría otra cosa. Si un día amase, no sería amado. Basta con que quiera una cosa para que esa cosa muera. Mi destino, sin embargo, no tiene la fuerza de ser mortal para cosa ninguna. Tiene la debilidad de ser mortal en las cosas que me afectan. Y con esto queda todo dicho.
viernes, 26 de junio de 2009
Recuerdo N:5 (Cortázar)
Cortázar/Rayuela/Cap 34
La incomprensible susurro que nos persuade
Si yo pudiera morder toda la tierra
Y sentirle un sabor,
Y la tierra fuera una cosa para morder
Sería más feliz por un momento...
Mas yo no siempre quiero ser feliz
Hay que ser de vez en cuando Infeliz
Para poder ser natural...
No todos los días son de sol
Y la lluvia, cuando falta mucho, se ruega.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad
Naturalmente, como quien no se extraña
Que haya monyañas y llanuras
Y que haya rocas y hierba.
Lo que se necesita es ser natural y sereno
En la felicidad o la infelicidad,
Sentir como quien mira,
Pensar como quien anda,
Y cuando se va a morir, acordarse de que el día muere,
Y que el Poniente es bello y es bella la noche que
queda...
Y que se así es, es porque es así.
Alberto Caeiro.
miércoles, 24 de junio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
Sueño recuerdos N: 2 (un poema)
Y al cielo con instintos de infinito
Lejos de ti todo es mortal
Lanzas la agonía por la tierra
humillada de noches
Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad
Canto II de Altazor/ Vicente Huidobro
lunes, 22 de junio de 2009
Manuscrito hallado en una libreta...
He terminado de pintar la casa, aún no se bien el color, pero ya la verás cuando vengas y podrás decirme el color. Está tarde llovió poco y el olor de la tierra mojada me recordó la ciudad de las hojas donde nos paseábamos, creí y estuve segura por un momento que era la ciudad de lodo, la de tierra mojada que invita al desconsuelo. ahora qué ya no estoy allí me sigue causando la misma tristeza de esos días.
F.
domingo, 21 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
28/Nov/2007
Me habitué a vivir en dos. Cambie los códigos de mi comunicación más íntima y los hice casi invisibles desde afuera. Destruí todos aquellos lugares comunes a los que acudimos para no sentirnos solos cuando estamos con los que no tenemos nada que compartir. Me fui aislando dulcemente en aquel espacio tibio de aroma suave que era el estar juntos, compartir la misma ventana hacia la vida, espiarte aquel cuadro de imágenes y músicas que pintabas viendo al vacío cuando te sentías sola. Ahora todo recuerdo, pasado o futuro, se cifra en una lengua que yo, solo, no completo, no es divertido hablar si nadie ríe como tú lo hacías. No sé…me pierdo de pronto, en medio de todos, volteo la mirada hacia un espacio vacío donde escapar y escucho un eco, la melodía de un instante que viví contigo. Ignoro otra forma de sentir que tenga que ver con los demás; balbuceo sin sentido si digo lo que siento, horroroso silencio de no tener nada que compartir a los demás, que son el mundo. Vivo en un recuerdo circular- una serie de recuerdos construidos contigo que lo contienen todo- donde de algún modo ya todo lo hablé, ya todo lo escuché. En ese recuerdo conjuré cada una de las partículas de los tiempos vividos y por vivir. Es vergonzoso estar aquí, sintiendo de una forma en la que nadie entiende, a la que nadie de los de aquí pertenece.
Penetran en mí agujas de una vida a la que según recuerdo, solía sentir. Hoy entra mucha luz por la ventana, observo a través de ella, una hoja amarilla que se viste de muerte, no lo sé pero tal vez una hoja que muere pierde el peso del pasado; el dulce oficio de rescatar hojas que morían, aliviarlas de todo ayer para así burlar al tiempo y no sin nostalgia poder conjurar en ellas lo que fuimos y sentimos en ese momento -guardaremos este día entre las horas para siempre- conjurarlo ahí donde ya nadie puede robar la vida, protegerlo del enemigo: nosotros y el olvido.
Me siguen acompañando hasta hoy, son más de veinte; las veo juntas y trato de precisar el lugar y la fecha de cada una, pero yo no soy así, no suelo recordar de esta manera. Para mí todas ellas son una misma sensación, la reiteración de un gesto hermoso que comunica lo que no se puede decir, la misma materia con la que una mirada dice adiós y un silencio dice: te extraño. (Para S)
Allegro
miércoles, 17 de junio de 2009
Adagio
sábado, 13 de junio de 2009
Teoría de Budapest
jueves, 11 de junio de 2009
Todo es otoño
Cada otoño que viene está más cerca del último otoño que tendremos, y lo mismo es verdad para el verano o estío; pero el otoño recuerda, por ser lo que es, el acabamiento de todo, y el verano o estío es fácil, a fuerza de mirar, que lo olvidemos. No es todavía otoño, no hay todavía en el aire el amarillo de las hojas caídas o la tristeza húmeda del tiempo que va a ser más tarde invierno. Pero hay un resquicio de tristeza anticipada, una pena vestida para el viaje, en el sentimiento con que estamos vagamente atentos a la difusión coloreada de las cosas, al tono diferente del viento, al sosiego más viejo que se arrastra, al caer de la noche, por la presencia inevitable del universo.